martes, 21 de septiembre de 2010

LOS AÑICOS DESNUDOS DE UNA HISTORIA

Hoy bastará un dolor
una sutura
en la piel carmesí de la esperanza
los añicos desnudos de una historia
apostando a la mano de los miedos
bastará un desarraigo
que preñe soledades
y toda la impotencia que desatan
las garras genocidas

hoy no son suficientes las plegarias
para abolir el mal
/quizá nunca lo han sido /

bastaran los estigmas
/científico el rigor de la tortura/
toda esa sabiduría estéril de aristas pavorosas
su agria burla
/ deleite del dolor/
bastará un holocaustos y sus fechas de oprobio
y sus fosas comunes
y su sangre reseca
cubriendo el paredón de la conciencia

hoy os digo
que ha de bastarnos ver
esa mirada hueca de las encrucijadas
donde se pierde el hombre
que ha de bastar tan sólo un abandono
la crispación de un puño de violenta justicia
la sinrazón de un credo
para que se prolongue un eco unánime
un grito humano que denuncie el espanto
y fecunde un ¡ya basta!
como un sublime gesto de manos ofrecidas
donde poder mirarnos a la cara sin duelo

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